22/12/2009
Balance 2009: España busca protagonismo en el Oriente
Por: Eli Cohen (Desde Madrid)
El 2009 se caracterizó por algunos cambios estratégicos en la política exterior del gobierno español hacia el Oriente Medio. La presencia de tropas ibéricas en la frontera entre Israel y Líbano, el incremento de soldados en Afganistán proyectados para el año entrante, la visita del presidente José Luis Rodriguez Zapatero a Israel, y la postura oficial de aquel país ante el proyecto armamentístico/nuclear de Irán, fueron todas acciones enmarcadas en un reposicionamiento político-estratégico. A continuación, el autor del siguiente artículo analiza, paso a paso, cada una de estas políticas.
2009 ha sido un año de movimientos difusos en la política exterior española respecto a Oriente Medio. Desde la operación Plomo fundido del ejército israelí en la Franja de Gaza, que inauguró la entrada del año y sus consecuentes manifestaciones sociales y políticas en el país ibérico, hasta la visita del presidente José Luis Rodriguez Zapatero a Israel en octubre, pasando por la supuesta detención de espías israelíes por tropas españolas en Líbano o el envío de soldados a Afganistán, ha sido difícil adivinar las líneas que intenta trazar el gobierno español en la región. Como ya apuntamos en "Horizonte-Web", una de las grandes razones del cambio de muchas posturas tiene un nombre: Barak Obama. Analicemos, pues, por zonas geográficas, el papel y la relevancia de España y sus políticas en Oriente Medio durante este 2009.
Líbano, España asume en 2010 el mando de la FINUL
Sorprendentemente, al finalizar los combates entre el Estado de Israel y el grupo terrorista chii-libanés; Hizbulá -desarrollada durante el verano de 2006- y después de una actitud manifiestamente antiisraelí, del gobierno español, envió un importante contingente de tropas como parte de la FINUL (Fuerza Interina de las Naciones Unidas para Líbano) Aproximadamente 1.100 soldados; los que a principios de 2010 tomarán el mando de la misión internacional.
Este hecho desató todo tipo de conjeturas políticas y mediáticas cuando en octubre, el rotativo israelí Haaretz, informó que el primer ministro Benjamin Netanyahu solicitó confidencialmente a su homólogo italiano, Silvio Berlusconi, que su país continuara liderando la misión de la FINUL. Argumentó el premier israelí que la situación es extremadamente delicada y un cambio de mando podría provocar problemas de coordinación. Después de esta petición, fueron los italianos quienes transmitieron a Madrid el deseo israelí de prorrogar el mando italiano, que también compartirían libaneses y estadounidenses.
De acuerdo con el diario israelí, Netanyahu se hizo eco de la preocupación de su Ejército ante el relevo programado para enero, pero no informó sobre la petición ni siquiera a su Ministerio de Exteriores. Esto provocó informaciones contradictorias cuando el gobierno español pidió al israelí que aclarara su postura.
La noticia provocó una cadena de aclaraciones. Diplomáticos españoles aseguraron a la agencia de prensa española EFE que lo único que les constaba es la posición oficial del gobierno de Jerusalem, la cual consistía en una demanda de alta cooperación al gobierno de España.
Por su parte, un portavoz de exteriores de Israel, según Haaretz había dicho que: «No tenemos preferencias respecto al comando de la FINUL, cooperaremos con cualquier mando». También Italia mantendrá su compromiso con España, como quiso dejar claro el Ministro de Exteriores italiano, Franco Frattini: «Nadie nos ha pedido nada y la petición tiene que venir del secretario general de la ONU». Y recalcó que España desea dirigir la misión y por ello Italia ha decidido no oponerse a condición de que aumente sus tropas.
Finalmente, como se ha previsto, no habrá cambios, por tanto, en la agenda prevista para la FINUL, aunque queden tensiones diplomáticas por aclarar. Que seguramente iban a ser zanjadas en la visita que canceló el Ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, a España en donde se iba a firmar uno de los mayores acuerdos de cooperación militar entre los dos países. Tanto el gobierno israelí como el español han negado que la cancelación se deba a la polémica del futuro mando español de la FINUL y la vicepresidenta española se apresuró a afirmar que la decisión sobre el mando de la misión depende exclusivamente de los países que la componen y de las Naciones Unidas, y que no incumbe al gobierno de Israel, sin dejar de repetir que Barak y Moratinos (Ministro de Exteriores español) han conversado como buenos amigos, asegurando que los israelíes han ratificado que estarán muy contentos con que España asuma ese mando que se producirá cuando se tenga que producir por mandato de Naciones Unidas.
¿Malentendidos?
La razón del recelo israelí, sin embargo, puede obedecer a otros patrones. En junio, un incidente más delicado y polémico aún, fue protagonizado por las tropas españolas, por su jefe en la fuerza internacional, el General José María Prieto, y la Ministra de Defensa española Carmen Chacón. Los medios españoles de mayor difusión hicieron saltar la noticia de que, en una videoconferencia entre los citados protagonistas, el general informaba a la ministra de que las tropas españolas habían culminado una operación para desmantelar en la zona a una célula de espías israelíes. Poco después, sin embargo, el Ministerio de Defensa aseguró que las palabras del jefe de la misión española en el Líbano han sido un malentendido y desmintió la noticia. Según su explicación, el general se refirió a la situación en la zona sureste del país, bajo responsabilidad española, señalando que en ella se produjo una operación para desactivar una célula de espionaje israelí. Sin embargo, el Departamento que dirige Chacón aclaró que la misión la ha desarrollado el ejército libanés y que las tropas españolas no tuvieron ninguna participación. La propia Ministra, Carmen Chacón, desmintió la noticia, pidió disculpas por la confusión y volvió a reiterar que las tropas españolas no participaron en la operación.
Afganistán, el compromiso sigue...
Afganistán es el conflicto bélico en el cual España ha perdido más soldados. Desde que sucumbiera el régimen talibán en 2001, España se unió al compromiso internacional demandado por Estados Unidos para el envío de tropas y para el adiestramiento del futuro ejército afgano, ayuda humanitaria y en suma la reconstrucción del país. Desde entonces 83 militares españoles han perdido la vida -el alto número de bajas, en cambio, no se ha debido al combate sino a un accidente de avión, el Yak-42 que traía a España un pequeño contingente desde Afganistán en 2003 -bajo presidencia de Aznar- y a la caída de un helicóptero Cougar debido a un golpe de viento según aseguró el gobierno de Zapatero- y pese a que los conflictos bélicos indirectos no gozan de popularidad en la sociedad, últimamente no ha gozado de mucha vigilancia mediática y social, y no ha sido ningún peligro para un posible desgaste del Gobierno.
Así, y en la línea ya tradicional de ayuda española en Afganistán y sobre todo acentuada por la llegada de Barak Obama a la Casa Blanca, la Ministra de Defensa, Carmen Chacón, ha confirmado que España responderá a la petición de EEUU a sus aliados para incrementar la presencia militar en Afganistán con un ofrecimiento de 511 efectivos de refuerzo, para entrenar a 2.000 soldados afganos durante el 2010.
La aportación española se concretará en la Conferencia Internacional sobre Afganistán, que se celebrará en Londres el próximo 28 de enero, y consistirá en tres equipos de instrucción y enlace -OMLT, por sus siglas en inglés- y en nuevas unidades de protección para mejorar la seguridad. En concreto, el ofrecimiento será de 465 soldados para participar en el entrenamiento de unidades afganas y de 46 militares para integrarse en los cuarteles generales de ISAF, la fuerza de la OTAN en el país asiático.
En la actualidad, España tiene 1.068 efectivos en Afganistán: 998 de forma permanente y 70 ocupándose temporalmente de la gestión y la protección del aeropuerto de Kabul. En 2010, España mantendrá una presencia de más de 1.600 soldados en Afganistán, lo que supone un incremento mayor al 50% con respecto al contingente actual y doblar la cifra de 778 que había hasta hace pocos meses y que se mantenía desde hace varios años.
Las razones esgrimidas por la Ministra de Defensa para participar en la escalada militar propuesta por la Administración de Barack Obama son dos: el empeoramiento de la seguridad y, sobre todo, la plena identificación de España -como ya hemos reiterado- con la nueva estrategia promovida por EEUU para el país convulsionado país asiático.
Irán, un desafío internacional en el que España sigue a Europa...
Desde que Mahmud Ahmadinejad se hizo con la presidencia del país, allá por 2005, y desde que comenzara con ahínco y eficiencia una carrera nuclear para hacerse con bombas atómicas con un objetivo nada disimulado -borrar a Israel del mapa, ha dicho reiteradas veces y sin matices- se ha convertido en el desafío internacional más importante y delicado, puesto que podría desembocar en una guerra regional extensible, de profundizarse, a una Tercera Guerra Mundial.
El Gobierno español, por su parte -obviando la fugaz y vacua visita del ex presidente Felipe González a la Nación persa en 2006, y las acciones de la Audiencia Nacional en octubre contra empresarios españoles que han violado las sanciones de la ONU y han vendido armamento a Irán- siempre se ha situado junto a la Unión Europea en todas las acciones de presión, sanción y negociación para evitar que el régimen iraní se dote de armas nucleares.
De esta forma, es de reseñar la última acción, y la más importante del año 2009, -junto con el desplante de los delegados europeos a Ahmadinejad en la Cumbre contra el Racismo que ya analizamos en Horizonte-Web- conjunta de la Unión Europea y EEUU, el 11 de diciembre. Ambos entes presentaron un frente unido para que Irán abandone sus ambiciones nucleares o se abstenga a sanciones más significativas por parte de la comunidad internacional.
El gobierno de Teherán tiene plazo hasta el el 31 de diciembre para responder a esta oferta, que hizo en meses recientes Estados Unidos para reactivar el diálogo a seis bandas sobre su programa nuclear. Así, la Casa Blanca respaldó las recomendaciones que hicieron en un borrador los 27 líderes de la UE, a favor de medidas más contundentes por la negativa de Irán de regresar a la mesa de negociaciones.
Los líderes europeos sin querer incluir en su misiva la palabra sanción exigieron una respuesta clara ante la persistente negativa de Irán de cumplir con sus obligaciones internacionales y su aparente falta de interés en las negociaciones. En un comunicado, la Casa Blanca dijo que EEUU y sus aliados permanecen comprometidos con una solución diplomática. También pidieron a Irán que cese la violencia y persecución de quienes luchan por los Derechos Humanos en aquel país, y que cumpla con sus obligaciones internacionales en esa materia.
Por tanto, evaluar la actitud española frente a Irán corresponde también a evaluar la actitud europea, que, aunque le sigue temblando la mano con ambigüedades, progresivamente cobra más fuerza y determinación, y sobre todo conciencia del problema tan peliagudo al que se enfrenta.
Conclusión
Cuando en esta misma revista analizamos la cobertura social y mediática española respecto a la Operación Plomo Fundido en Gaza a principios de 2009, así como sus reacciones políticas, no dudamos en ceñirnos a los hechos. Estos, dejaron claro que el antisionismo en España está latente en los medios, en muchos políticos y en la sociedad, sin dejar de mencionar los que, en cambio, apoyaron a Israel en su lucha contra Hamas y no dudaron en denunciar la estrategia de escudos humanos que usaron los terroristas. Estos medios que se desmarcan de una línea editorial tradicionalmente antiisraelí en la prensa española, están logrando una difusión cada vez más amplia y están logrando, sobre todo, mostrar la otra cara de la moneda.
Aun así, el Gobierno de Zapatero, una vez más echó mano de los cálculos electorales y de unos postulados ideológicos rancios para arremeter contra Israel. No de una forma tan descarada como en el verano de 2006, en donde el actual Ministro de Fomento y entonces portavoz del Partido Socialista -el Partido político gobernante- afirmó que las víctimas civiles son objetivo buscado por Israel, y en donde todo el mundo vio la tristemente célebre foto de Zapatero ataviado con una kefiyah palestina en plena guerra de Israel contra Hizbulá. Se vislumbró en las actitudes políticas socialistas algo de moderación, pero siempre con el ojo de la condena apuntando a Israel, a su ejército y a su gobierno.
Pero en aquel entonces seguía Bush en la presidencia norteamericana, y aunque Obama ya era presidente electo, el gobierno de Zapatero aún no había desplegado su nueva estrategia internacional: cumplir los designios de Obama para que el electorado identifique su popularidad, su mensaje de esperanza y su éxito con los del gobierno español. Es uno de los nuestros, se puede leer entre líneas. Así, después de que Obama haya apostado firmemente por una paz dialogada en Oriente Medio, España no ha dudado en ponerse al servicio de la tarea.
Pese a que la credibilidad del actual Gobierno español en Israel haya quedado desacreditada constantemente en los últimos años, el Ejecutivo se ha puesto manos a la obra y para ello, lo primero fue limar asperezas con el Estado de Israel. La visita de Zapatero en octubre pasado, trajo sonrisas, apretones de mano, fotografías y pocas promesas concretas -ni si quiera España se comprometió a no suscribir el Informe Goldstone- pero no ha logrado colocar a España en una posición importante como mediadora, y dicha visita ha sido eclipsada por el cruce de declaraciones e intenciones respecto a la FINUL y al Líbano.
No hay duda de que España quiere erigirse como un interlocutor válido en la zona y colgarse parte de las -por ahora teóricas- medallas que la Administración Obama pueda lograr en dicha región. Hemos contemplado el germen de esta estrategia durante los últimos meses de 2009. Además, el cargo de Presidente de la Unión Europea que asumirá Zapatero durante la primera mitad del 2010, le dan una posición privilegiada para intentarlo, y poder colmar al desgaste que está sometido debido a la profunda crisis económica que azota a éste país europeo.