domingo, 02 de agosto de 2009

El sionismo no es lo que solía ser

Por: David Breakstone 

 

El sionismo no es lo que solía ser. Y por eso, todos nosotros tenemos una gran cosa para estar agradecidos. Imaginen si mas de 100 años después de la fundación del movimiento nosotros estuviéramos aun enfrentando la tragedia de la falta de hogar e impotencia judía, de la falta de un idioma común con el cual hablar unos con otros, de la falta de experiencia colectiva de la cual crear una cultura contemporánea, de la falta de representación en la familia de naciones, de la falta de sociedad soberana a través de la cual expresar el espíritu de nuestras tradiciones y de la dependencia de la buena voluntad de los otros para nuestro bienestar. 


El primer siglo de la empresa sionista ha sido un éxito increíble para cualquier nivel de medida, y los logros de Israel y la contribución para el mejoramiento no solo del pueblo judío sino de la humanidad como un todo han superado claramente incluso las mas optimistas expectativas de aquellos cuyos sueños sirvieron como los fundamentos para este mas maravilloso hogar que nosotros nos hemos arreglado para construirnos. Pero esas son las buenas noticias. Las malas noticias son que el Sionismo no es lo que necesita ser.


Nadie es mas responsable por esta situación que los pocos cientos de participantes del Consejo General Sionista, yo incluido, que se están reuniendo esta semana en Jerusalem para establecer el curso futuro del la Organizacion Sionista Mundial (OSM). Esta es la misma Organizacion Sionista Mundial fundada por Theodor Herzl mas de cien años atrás que puso en movimiento la empresa sionista, la misma OSM que David Ben-Gurion presidio como un gobierno en los hechos en vísperas de la Independencia de Israel. Aun hoy, muchos estarían sorprendidos de saber que continua existiendo, y pocos expresan algún interés en sus actividades.

 

Esto no es porque los pos-sionistas y los antisionistas hayan sido victoriosos. Lamentablemente, es porque el movimiento sionista ha cesado de inspirar. Es la responsabilidad colectiva de todos quienes sostienen la causa sionista atreverse a rectificar la situación. Hay formas de ir haciéndolo. 

IMAGINEN UN CONGRESO SIONISTA como un festival de debate ideológico, programas culturales, estudio, celebración, y planeamiento estratégico- tanto como un lugar de exposición para proyectos innovadores sucediendo a través de Israel y la Diáspora. 

 

Imaginen una fundación para la innovación sionista apoyando a noveles emprendedores propuestos por cualquiera con una buena idea, casas de Herzl establecidas en conjunto con casas de Hillel y centros comunitarios judíos, reuniendo la historia del Sionismo en una forma poderosa y sirviendo como escenario y estudio para la expresión y creación de una visión sionista contemporánea.

 

Imaginen javurot sionistas, clubes de individuos de igual pensamiento encontrándose regularmente para discutir literatura, música, arte y cine israelí, revisitando fuentes sionistas clásicas y considerando lo que ellos quieren decir cuando declaran "el año próximo en Jerusalem". Imaginen redes sociales creadas en el ciberespacio, enfocándose en distintas dimensiones de la empresa sionista, alcanzando a los no afiliados en un mundo cambiante en el cual las comunidades virtuales están rápidamente tomando los marcos organizacionales tradicionales como el terreno preferido de encuentro de la próxima generación.

 

Estas no son más que unas pocas de las formas en las cuales la causa sionista podría ser revitalizada y rescatada de ser reducida a la defensa en nombre de Israel y de los judíos donde estén. Tan importantes como estas causas son, no son el fin del sionismo que necesita incluir una dimensión positiva también, un esfuerzo conciente por formar un futuro judío en la forma que da significado a nuestras proclamaciones respecto a la centralidad de Israel en la vida judía.

El ferviente discurso ideológico, junto con preguntas existenciales, predisposición para el auto-sacrificio, auto-realización dentro del colectivo y el espíritu pionero catalizaron y caracterizaron el movimiento sionista en su principio. Aunque los desafíos que estamos enfrentando hoy son muy diferentes de aquellos de hace un siglo atrás, no son menos merecedores de nuestra pasión. 

 

Aunque la historia del sionismo es una ilustre, no hay garantías que lo mismo será dicho acerca de su futuro. A cien años de ahora, aquellos que evalúen el segundo siglo del movimiento nacional de liberación del pueblo judío serán capaces de apuntar los logros que haya en una forma comparable con la grandeza de los triunfos que han caracterizado sus primeras diez décadas? Ninguno de nosotros estará para escuchar la respuesta, pero todos nosotros estamos ahora aquí, capaces de impactar sobre lo que será. Yo creo que la idea sionista continua siendo relevante para la vida judía; aquellos en Jerusalem esta semana tienen la responsabilidad de asegurar que la OSM continué siendo relevante para la vida del Sionismo.

 

 

El autor es miembro del Ejecutivo de la Organizacion Sionista Mundial donde el representa a Mercaz, el brazo del Movimiento Conservador/Masorti mundial. 
Fuente: The Jerusalem Post

 


Publicado por Desconocido @ 19:19
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