domingo, 29 de marzo de 2009


 
PorIsrael Foundation R.A.
Porisrael Foundation R.A.
8 Hillel St.
P.O.B.  2932, Jerusalem, Israel, zip. 94581
Tel.  +972- 8-641-0537   celular +972-
Fax: +9

 
 
 

Israel controvierte los relatos de soldados acerca de abusos en Gaza

ETHAN BRONNER

New York Times

27 de marzo de 2009

http://www.nytimes.com/2009/03/28/world/middleeast/28israel.html?_r=1&emc=eta1

 

JERUSALEM – Israel está ejerciendo presión contra acusaciones de abuso de civiles en su guerra en Gaza, afirmando que una abrumadora mayoría de sus soldados actuaron honorablemente y que la noticia de la muerte de una mujer y sus dos hijos resulta ser un mito urbano difundido por tropas que no fueron testigos de ello.

 

Oficiales salen al cruce, algunos urgidos por los oficiales superiores, otros espontáneamente, ofreciendo numerosos relatos de haber mantenido su fuego fuera de la preocupación de civiles, ayudando a palestinos necesitados y castigando el comportamiento impropio de soldados.

 

“No estoy diciendo que no paso nada malo”, dijo Bentzi Gruber, un coronel de reserva y vicecomandante de la división blindada, en una entrevista. “Oí acerca de casos donde algunos dispararon cuando no deberían haber disparado y destruyeron casas cuando no deberían haber destruido casas. Pero la proporción, el esfuerzo y las instrucciones que les dimos a nuestros soldados fueron enteramente en la dirección opuesta”.

Las acusaciones causaron furor, aquí y en el exterior, porque se realizaron encima de otras que señalaban que la cuota de muertes civiles era alta y que soldados tuvieron una actitud inusualmente agresiva en Gaza. Los relatos que recibieron la mayor atención vinieron de una conversación grabada de veteranos de Gaza en un curso premilitar. Ahí los soldados contaron acerca de un francotirador que mató a una mujer y sus dos hijos que caminaban en una zona vedada y acerca de otro caso en el cual una anciana fue muerta por acercarse a una casa requisada.

 

El abogado general del ejército ha abierto una investigación y aún no emitió un informe. Pero oficiales enterados de la investigación dicen que los que hablaron acerca de la muerte de la madre y sus hijos no fueron testigos de ello y  que, casi con certeza, eso no ocurrió. Disparos de advertencia fueron disparados cerca de la familia pero no contra ella, dijeron los oficiales, y se difundió entre las tropas un rumor de disparos impropios.

La segunda muerte tampoco debe haber ocurrido, dijeron, aunque un caso similar fue relatado por el Coronel Herz Halevy en enero en el diario Yediot Aharonot.

 

“Vimos una mujer viniendo hacia nosotros”, dijo entonces. “Le gritamos. Le advertimos varias veces que no se acercara. Hicimos señas con las manos. Ella no se detenía. Le disparamos. Cuando examinamos su cuerpo, no encontramos un cinturón con explosivos”.

Los comandantes israelíes defienden esas acciones porque dicen que confrontaron mujeres armadas en Gaza y a tiradores de Hamas vestidos como mujer y de otras formas, como médicos.

“Tuvimos el caso de una mujer corriendo hacia nosotros con una granada en una mano y el Corán en la otra”, Brig. Gen. Eli Shermeister, jefe del cuerpo de educación militar, dijo en una entrevista en la cual mostró manuales de ética distribuidos a los comandantes. “Lo que sabemos hasta ahora es que no hubo sistemática omisión moral. No hubo más que unos pocos – muy pocos – eventos que están siendo todavía investigados”. El Cor. Roi Elkabets, comandante de una brigada blindada, contó acerca de ocasiones cuando había fuego. Sus tropas vieron “una mujer, de alrededor de 60 años, caminando con una bandera blanca y seis a ocho chicos detrás de ella y, detrás de ellos, había un combatiente de Hamas con su arma. No le disparamos”.

 

Casi todo lo referido a la operación de Gaza ha causado controversia: cuántos palestinos fueron muertos y qué porcentaje eran civiles, si el aumento en la cantidad de soldados israelíes religiosos llevó a fanatismo, y si el uso de enorme fuerza militar fue una respuesta legítima a años de disparo de cohetes de Hamas sobre civiles israelíes.

La disputa procura un debate – aquí y en el exterior – acerca de si Israel debe cambiar su política hacia los palestinos y si Hamas debería ser visto más como un movimiento de resistencia o como una herramienta de la ambición y el terror iraní.

 

Aquellos que buscan presionar para el fin de la ocupación y los asentamientos de la margen occidental y al boicot de Gaza, de modo de crear un estado palestino – sea sin simpatía por Israel o despreciándolo – se han enfocado en los relatos de abusos. Aquellos que piensan que esas acciones pondrán en peligro a Israel las han descartado como libelos de sangre.

 

El debate comenzó a horas del ataque de Israel a fines de diciembre y continúa todos los días. Esta semana, Human Rights Watch, emitió un informe citando seis casos de uso impropio, por parte de Israel, de fósforo blanco y considerándolos como evidencia de crímenes de guerra. Israel no ha completado su propio estudio.

 

El jueves, los militares emitieron su primer cálculo de bajas diciendo que 1.166 personas fueron muertas. De ellas, señalaba, 25 eran no combatientes., 709 lo que llamó terroristas activos de Hamas y 162 eran hombres cuyas filiaciones permanecían no identificadas.

 

El Centro Palestino para los Derechos Humanos en Gaza dice que el número de muertos es 1.417, de los cuales 926 eran civiles y 236 combatientes.

Tanto los militares como el centro tienen listas con nombres. Los israelíes incluyen 250 policías como “terroristas activos de Hamas”. El centro palestino los considera no combatientes. Los militares israelíes argumentan que alrededor de 400 personas por mes mueren de causas naturales en Gaza, una causa posible para la diferencia entre los dos cálculos.

 

Algunos soldados se han quejado acerca del papel de los rabinos militares y de los soldados religiosos, diciendo que tomaron sus responsabilidades con el fervor de soldados santos, llevando a mayor violencia. Stuart Cohen, un científico político de la Universidad Bar Ilan que es un religioso observante, dice que el ejército realmente se ha vuelto más violento contra los civiles en los últimos 25 años, en parte porque los palestinos lo han hecho. Pero dice que eso no tiene nada que ver con el incremento de soldados religiosos. Durante 12 años ha estudiado la correspondencia entre soldados religiosos y rabinos sobre la moralidad en combate y, abrumadoramente, los rabinos han urgido control. Aunque no puede medir cómo ese consejo ha sido puesto en práctica, sospecha que ha tenido un efecto real. Y otros soldados religiosos dijeron que su comportamiento en Gaza fue especialmente respetuoso.

 

“Cuando entrábamos en las casas, realmente limpiábamos el lugar”, dijo Yishai Goldflam, 32, un religioso observante, estudiante de cine en Jerusalem cuya carta abierta a los dueños palestinos de la casa que él ocupó por algunos días fue publicada en el diario Maariv. “Siempre hay idiotas que cometen actos inmorales. Pero no representan a la mayoría. Recuerdo un vez cuando un soldado quiso tomar una Coke de un negocio y fue detenido por sus compañeros porque era hacer lo incorrecto”.

Yaron Ezrahi, un teórico político que da conferencias a comandantes militares, dijo que ellos rechazan la noción de abuso intencionado de sus tropas. Pero los comandantes dicen que murieron más civiles de los que deberían y lo atribuyen a dos factores: fallas de inteligencia que llevaron a atacar casas equivocadas y a la falencia de proveer de rutas de escape seguras, después de advertir a los palestinos para que abandonen los lugares.

 

Pero los comandantes superiores dicen que sus conciencias están limpias.

“La pregunta es ¿hemos hecho todo lo posible para evitar herir a civiles?” dijo el General Shermeister, el oficial en jefe de educación. “Mi respuesta es sí”.

 

Traducido para porisrael.org por José Blumenfeld

Reenvia: www.porisrael.org

 

 

Carta abierta a un ciudadano de Gaza:

 "Yo soy el soldado que durmió en tu casa"

 

Shalom:

En momentos en que el mundo alza sus ojos hacia las ruinas de Gaza, tú puedes regresar a tu casa, que si bien quedó en pie, bien sabes que alguien estuvo en ella durante tu ausencia. Pues bien: ese alguien soy yo.

Durante largas horas traté de imaginarme cuál sería tu reacción cuando entrases de vuelta a tu casa; qué sentirías en el momento en que comprendieras que soldados israelíes durmieron en tu cama, se taparon con tus frazadas. Sabía que te enojarías y te entristecerías. Que sentirías una profunda humillación al comprobar que tus enemigos más acérrimos se metieron en lo más íntimo de tu vida privada. Estoy convencido de que me odias; que me odias de verdad, y que no tienes el menor interés en escuchar lo que tengo para decirte. Y a pesar de ello, me es muy importante decírtelo, con la esperanza de que le prestes un mínimo de atención a mis palabras.

 

Durante largos días me alojé en tu hogar. Podía sentir tu presencia y la de tu familia, en cada rincón de la casa. Vi colgadas tus fotos familiares, y no pude dejar de pensar en mi familia. Sobre la cómoda, vi los perfumes de tu mujer, e inmediatamente pensé en la mía. Vi los juguetes de tus hijos, y los cuadernos de sus clases de inglés. Vi tu computadora, y cómo arreglaste el módem y el teléfono inalámbrico al lado del monitor, exactamente como lo hice yo.

 

Quiero que sepas que a pesar de los destrozos que encontraste en tu casa, producto de la búsqueda de explosivos y túneles (que sí fueron encontrados en otras viviendas), traté de respetar todo lo que consideré que te era más importante. Cuando tuve que correr la mesa de la computadora, desconecté todos los cables y los acomodé ordenadamente sobre el piso, como lo hubiera hecho con la mía. Incluso la cubrí con una tela. Cuando la ropa se dispersó al mover el ropero, intenté reacomodarla; no del modo en que tú lo hubieras hecho, claro está, pero por lo menos para evitar que se disperse.

 

Ya lo sé: la destrucción, las marcas de disparos en las paredes, las casas de tus vecinos convertidas en montañas de escombros, seguramente hacen que lo que te escribo te parezca ridículo. Aun así, te pido que me entiendas, que nos entiendas, para que dirijas tu enojo y tus críticas a quien las merece. Decidí escribirte esta carta, justa y precisamente porque haber vivido en tu casa.

 

He podido ver que eres una persona inteligente y culta. Miembros de tu familia estudian en la Universidad, tus hijos aprenden inglés, estás conectado a Internet. No eres ningún tonto, sabes bien lo que ocurre a tu alrededor. Por eso estoy seguro que sabes que, desde tu propio barrio, dispararon con cohetes Kasam hacia poblaciones de Israel.

 

¿Cómo pudiste observar los lanzamientos, semana a semana, y no suponer que algún día diríamos: ¡basta!? ¿No se te ocurrió pensar que, quizás, no era correcto disparar misiles contra civiles inocentes que intentaban llevar una vida normal, al igual que tú? ¿Cuánto tiempo pudiste creer que nos quedaríamos cruzados de brazos y sin hacer nada?

 

Escucho lo que seguramente me respondes: No eres tú, sino Hamás. Mi intuición me indica que no eres su más entusiasta seguidor. Y que si consigues mirar a los ojos a la triste realidad en la que tu pueblo está inmerso, y logras evitar engañarte con las manidas excusas sobre la "ocupación", llegarías a la conclusión de que Hamás es tu verdadero enemigo.

 

La realidad es tan sencilla, que hasta un niño de 7 años la entendería: Israel se retiró de la Franja de Gaza, y desalojó hasta el último de los colonos y las bases militares. Seguimos proveyéndoles de electricidad y mercancías, a pesar de la retirada.Y eso lo sé bien, porque como soldado reservista tuve que patrullar en uno de los cruces fronterizos, y vi con mis propios ojos a cientos de camiones colmados de los productos más diversos, ingresando a Gaza sin ninguna clase de restricción.

 

A pesar de todo, por motivos incomprensibles y carentes de toda lógica y razón, Hamás continuó disparando misiles contra localidades israelíes. Durante 3 años, apretamos los dientes y nos contuvimos. Pero eventualmente ya no pudimos soportarlo más, e ingresamos a la Franja y a tu barrio, para alejar a quienes pretenden matarnos. Una realidad dolorosa, pero relativamente simple de describir.

 

En el momento en que concuerdes conmigo en que Hamás es tu enemigo, y que por su causa tu pueblo se encuentra pauperizado y oprimido, terminarás comprendiendo que el cambio debe venir de ti. Soy absolutamente consciente de que es más fácil escribirlo que hacerlo, pero no le veo otra alternativa. Tú, que estás conectado al mundo, y que te preocupas por la educación de tus hijos, debes conducir junto a tus conciudadanos un movimiento de resistencia popular contra Hamás.

 

Puedo asegurarte, que si la población de Gaza se abocase a asfaltar caminos, a levantar escuelas, a abrir fábricas y a crear nuevas instituciones culturales, y no se dedicase continuamente a compadecerse de sí misma, a traficar con armas a través de túneles y a cultivar el odio contra sus vecinos israelíes, tu casa ahora no estaría destruida. Si tus líderes no fueran corruptos y no estuviesen cegados por el odio, tu hogar en este momento estaría intacto. Si alguien se hubiese revelado y gritado a los vientos que el lanzamiento de misiles contra civiles inocentes es un sinsentido, no hubiese tenido que vestirme de soldado e instalarme en tu cocina.

 

¿Me dices que no tienen dinero? Tienen más de lo que podrías imaginarte. Aún antes de que Hamás se apoderase de Gaza, durante el gobierno de Yaser Arafat, millones de dólares ­ y por qué no, miles de millones ­, donados por las naciones del mundo, fueron usados para adquirir armamentos, o fueron a parar a las cuentas bancarias de vuestros líderes. Los países del Golfo, los Emiratos, sus propios hermanos, sangre de su sangre, se encuentran entre las naciones más ricas del globo. Si hubiera una mínima solidaridad entre las naciones árabes, si hubiesen tenido algún interés en la reconstrucción del pueblo palestino, vuestra situación sería hoy radicalmente distinta.

 

Habrás oído hablar seguramente de Singapur. Su territorio no es mucho más grande que la Franja de Gaza, y está considerado el segundo país más densamente poblado del mundo. A pesar de ello, Singapur es un estado exitoso, pujante y excelentemente administrado. ¿Por qué no podrían serlo también ustedes?

 

Amigo mío: Quisiera llamarte por tu nombre, pero obviamente no lo haré aquí, en público. Quería que sepas que estoy convencido en un 100% de la buena fe de las acciones de mi país, de lo que hizo mi ejército, y de lo que yo mismo hice. Pero puedo sentir tu dolor, y lamento la destrucción que descubres en tu barrio en estos mismos momentos. Personalmente, hice todo lo posible por minimizar los daños en tu casa.

 

En mi opinión, tenemos mucho más en común de los que podrías imaginarte. Yo también soy un ciudadano, no un soldado, y no tengo ­ en mi vida cotidiana ­ ningún vínculo con el ejército. Pero tengo la obligación de salir de mi casa, ponerme el uniforme y defender a los míos cada vez que alguien nos ataca.

No tengo el menor interés en volver a tu casa uniformado, pero me encantaría retornar algún día como huésped, sentarme en tu hermoso balcón y saborear contigo un té bien dulce de salvia, de esa que crece en tu jardín.

 

La única persona que puede conseguir que eso ocurra algún día, eres tú.

Asume tu propia responsabilidad, la de tu familia y de tu pueblo, y toma el control de tu propio destino. ¿Cómo hacerlo? No lo sé. Quizás haya que aprender de la manera en que los judíos sobrevivieron a la mayor tragedia humana del siglo XX, sin compadecerse de sí mismos y sin ahogarse en sus propias lágrimas, sino que por el contrario, tomaron su suerte en sus propias manos, y construyeron un estado floreciente y pujante.

No es imposible, y está en tus manos. Estoy dispuesto a estar allí para poner el hombro, apoyarte y ayudarte. Pero sólo tú puedes poner en marcha las ruedas de la historia.

 

Tuyo,

 

ISHAI GOLDFLAM, soldado reservista. Estudiante en la escuela de cine y televisión "Sam Spiegel", Jerusalén   

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 
 PORISRAEL FOUNDATION Y PORISRAELORG    no se hacen responsables por lo escrito en las notas, editoriales o respuestas publicadas sean estas de terceros (mencionando la fuente) o propias y firmadas por los autores. El hecho de publicarlos no indica que la administradora  este de acuerdo con los conceptos ni los temas
 
En caso de publicación o distribución mencionar fuente, autor y distribucion de
 
El contenido de este mail esta protegido bajo una  licencia de Creative Commons

Si desea recibir nuestro material de información subscríbase a Porisrael.has1@gmail.com
Para desuscribirse informen a la misma casilla desde la que les llega
 
PARA UNA HASBARA EFECTIVA
JUNTOS SOMOS MAS


 
 
 
 
porisrael.org...desdeisrael.com...guysen.com  Pinia Colada - Israel
 

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.





--
dori lustron
www.porisrael.org
Publicado por Desconocido @ 20:20  | Comentarios
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios