La implosión del modelo económico neo-liberal de mercado
ha demostrado un fracaso a nivel mundial, haciendo necesaria la
intervención reguladora (y salvadora en todos los casos) de los Estados
de Estados Unidos, Europa y Asia; sumiendo a los republicanos
conservadores de esta país, en una contradicción vital en torno a su
ideología de la "mano invisible, no intervencionista" (y todopoderosa)
del mercado. Recurrir a lo que se ha dado en llamar -por estos lados-
un "capitalismo socialista" (¡!) es para los sectores más reaccionarios
de este país, una aberración insoportable; los demócratas en el
Congreso son acusados de prácticas ‘socialistas´, en donde existe sólo
un intento por salvar al estadounidense promedio de la total hecatombe
financiera/económica y política. El gobierno de George W. Bush no tuvo más opción que
rescatar la economía de la ruina total con una legislación de
emergencia apoyada por la mayoría de un Congreso demócrata y por ambos
candidatos a la presidencia. Los republicanos en la Cámara Baja, dieron
su apoyo al proyecto después de muchas deliberaciones y dudas, aunque
el desastre es el resultado y producto de 8 años de doctrina
republicana. Después de intensas negociaciones en las cuales se
involucró Bush directamente, los responsables del fracaso financiero,
decidieron dar curso al proyecto de salvataje de la economía en ruinas.
Las políticas erróneas han colapsado. La bancarrota total del sistema se expresa en los altos
niveles de desempleo nunca vistos desde la depresión económica de los
años ´30, en la incertidumbre que ello produce en torno al futuro de la
educación y el sistema de salud, del sistema de ahorros y previsional y
en las posibilidades de retiro temprano; en el congelamiento de los
créditos bancarios y la baja del dólar; todo ello ha sumido a los
estadounidenses en la desesperación y desconfianza en el gobierno de
Washington; la falta de moral y ética en Wall Street, han convertido a
la economía más poderosa del mundo en un lamentable ejemplo de lo que
ocurre cuando el Mercado es el único árbitro de la vida económica,
arrastrando a toda una sociedad a la debacle. A esas alturas, el colapso mundial del sistema financiero
era inevitable. La dependencia sistémica ha obligado a los Mercados de
Europa y Asia a intervenir también rápidamente para evitar una recesión
(por no decir ‘depresión´ No es prometedora. La guerra de Bush en Irak continúa
desangrando a este país en todo sentido y no hay esperanzas de una
resolución cercana. La (hasta ahora) olvidada guerra en Afganistán es
testigo del resurgimiento del Taliban y de Al Qaeda, que, contando con
apoyo desde un Pakistán (con capacidad nuclear al igual que su vecino,
India) cada vez más inestable, ha logrado reactivar conflictos no
resueltos en un país sumido en la miseria y el subdesarrollo y dividido
por lealtades tribales y étnicas. Y suma y sigue, porque no hay que olvidarse de los
apetitos de dominación del "oso ruso" que quedaron más que claros con
la invasión a Georgia; ¿qué pretende Rusia en la región? ¿Cuál será su
relación con los países miembros de la ex Unión Soviética que
ambicionan una democracia anhelada y merecida, como Ucrania por
ejemplo? ¿Cómo será la relación de Rusia con países como Venezuela que
sostiene una política exterior hostil hacia EEUU y del cual puede
obtener abastecimiento de petróleo y posicionamiento militar en América
del Sur? ¿Cuál es el futuro de las relaciones de Rusia con Irán que
tiene claras ambiciones nucleares y es el enemigo declarado de Israel
en la región y contra el cual su presidente Mahmoud Ahjamedinejad ha
jurado exterminación absoluta? ¡Mirar a Putin en los ojos (como dijera Bush que había
hecho), es definitivamente insuficiente como método para una política
exterior con el "oso ruso"! ¡Para qué decir del desafío que representa China como potencia mundial a nivel económico, político y militar! Cualquiera de los dos presidenciables tendrá que enfrentar
esta realidad y resolver desafíos, construir posibilidades y lidiar con
la incertidumbre de manera eficiente y con un estilo de liderazgo que
le dé seguridad a los EEUU y al mundo entero en lo táctico y en lo
estratégico. El próximo 4 de noviembre, el pueblo estadounidense
decidirá si el populismo retórico y militarista de McCain o la cautela
realista y prudente de Obama serán las que conduzcan las políticas
domésticas e internacionales de EEUU, que necesita más que nunca,
reposicionarse a nivel mundial como líder económico, político y militar
contando con el respeto y la confianza de su pueblo y de las naciones
del planeta. La situación económica
global. La situación exterior
¿Qué busca Rusia?
El escenario futuro
La implosión del modelo económico neo-liberal de mercado
ha demostrado un fracaso a nivel mundial, haciendo necesaria la
intervención reguladora (y salvadora en todos los casos) de los Estados
de Estados Unidos, Europa y Asia; sumiendo a los republicanos
conservadores de esta país, en una contradicción vital en torno a su
ideología de la "mano invisible, no intervencionista" (y todopoderosa)
del mercado. Recurrir a lo que se ha dado en llamar -por estos lados-
un "capitalismo socialista" (¡!) es para los sectores más reaccionarios
de este país, una aberración insoportable; los demócratas en el
Congreso son acusados de prácticas ‘socialistas´, en donde existe sólo
un intento por salvar al estadounidense promedio de la total hecatombe
financiera/económica y política. El gobierno de George W. Bush no tuvo más opción que
rescatar la economía de la ruina total con una legislación de
emergencia apoyada por la mayoría de un Congreso demócrata y por ambos
candidatos a la presidencia. Los republicanos en la Cámara Baja, dieron
su apoyo al proyecto después de muchas deliberaciones y dudas, aunque
el desastre es el resultado y producto de 8 años de doctrina
republicana. Después de intensas negociaciones en las cuales se
involucró Bush directamente, los responsables del fracaso financiero,
decidieron dar curso al proyecto de salvataje de la economía en ruinas.
Las políticas erróneas han colapsado. La bancarrota total del sistema se expresa en los altos
niveles de desempleo nunca vistos desde la depresión económica de los
años ´30, en la incertidumbre que ello produce en torno al futuro de la
educación y el sistema de salud, del sistema de ahorros y previsional y
en las posibilidades de retiro temprano; en el congelamiento de los
créditos bancarios y la baja del dólar; todo ello ha sumido a los
estadounidenses en la desesperación y desconfianza en el gobierno de
Washington; la falta de moral y ética en Wall Street, han convertido a
la economía más poderosa del mundo en un lamentable ejemplo de lo que
ocurre cuando el Mercado es el único árbitro de la vida económica,
arrastrando a toda una sociedad a la debacle. A esas alturas, el colapso mundial del sistema financiero
era inevitable. La dependencia sistémica ha obligado a los Mercados de
Europa y Asia a intervenir también rápidamente para evitar una recesión
(por no decir ‘depresión´ No es prometedora. La guerra de Bush en Irak continúa
desangrando a este país en todo sentido y no hay esperanzas de una
resolución cercana. La (hasta ahora) olvidada guerra en Afganistán es
testigo del resurgimiento del Taliban y de Al Qaeda, que, contando con
apoyo desde un Pakistán (con capacidad nuclear al igual que su vecino,
India) cada vez más inestable, ha logrado reactivar conflictos no
resueltos en un país sumido en la miseria y el subdesarrollo y dividido
por lealtades tribales y étnicas. Y suma y sigue, porque no hay que olvidarse de los
apetitos de dominación del "oso ruso" que quedaron más que claros con
la invasión a Georgia; ¿qué pretende Rusia en la región? ¿Cuál será su
relación con los países miembros de la ex Unión Soviética que
ambicionan una democracia anhelada y merecida, como Ucrania por
ejemplo? ¿Cómo será la relación de Rusia con países como Venezuela que
sostiene una política exterior hostil hacia EEUU y del cual puede
obtener abastecimiento de petróleo y posicionamiento militar en América
del Sur? ¿Cuál es el futuro de las relaciones de Rusia con Irán que
tiene claras ambiciones nucleares y es el enemigo declarado de Israel
en la región y contra el cual su presidente Mahmoud Ahjamedinejad ha
jurado exterminación absoluta? ¡Mirar a Putin en los ojos (como dijera Bush que había
hecho), es definitivamente insuficiente como método para una política
exterior con el "oso ruso"! ¡Para qué decir del desafío que representa China como potencia mundial a nivel económico, político y militar! Cualquiera de los dos presidenciables tendrá que enfrentar
esta realidad y resolver desafíos, construir posibilidades y lidiar con
la incertidumbre de manera eficiente y con un estilo de liderazgo que
le dé seguridad a los EEUU y al mundo entero en lo táctico y en lo
estratégico. El próximo 4 de noviembre, el pueblo estadounidense
decidirá si el populismo retórico y militarista de McCain o la cautela
realista y prudente de Obama serán las que conduzcan las políticas
domésticas e internacionales de EEUU, que necesita más que nunca,
reposicionarse a nivel mundial como líder económico, político y militar
contando con el respeto y la confianza de su pueblo y de las naciones
del planeta. La situación económica
global. La situación exterior
¿Qué busca Rusia?
El escenario futuro