lunes, 27 de octubre de 2008

Los alcances de la crisis económica en los EEUU y sus cuentas pendientes con el Medio Oriente

Por: Ingrid E. Hecker Perry

A poco más de dos semanas de las elecciones presidenciales, el ambiente político/económico en los EEUU es de fluidez, incertidumbre y temor. Ambos candidatos intentan proyectar una imagen futura de prosperidad, seguridad y protección de la clase media estadounidense que es, en buenas cuentas, la que decidirá la elección del 4 de noviembre de 2008. Pero lo cierto es que cualquiera sea la persona que asuma la presidencia en Enero del 2009, se encontrará con una realidad de extrema complejidad en el ámbito doméstico y en el internacional. Las diferencias entre el republicano John McCain y el demócrata Barak Obama serán contundentes y definitivas para los destinos del pueblo de este país y para el mundo entero, en especial para la convulsionada región del Medio Oriente.

La situación económica

La implosión del modelo económico neo-liberal de mercado ha demostrado un fracaso a nivel mundial, haciendo necesaria la intervención reguladora (y salvadora en todos los casos) de los Estados de Estados Unidos, Europa y Asia; sumiendo a los republicanos conservadores de esta país, en una contradicción vital en torno a su ideología de la "mano invisible, no intervencionista" (y todopoderosa) del mercado.

Recurrir a lo que se ha dado en llamar -por estos lados- un "capitalismo socialista" (¡!) es para los sectores más reaccionarios de este país, una aberración insoportable; los demócratas en el Congreso son acusados de prácticas ‘socialistas´, en donde existe sólo un intento por salvar al estadounidense promedio de la total hecatombe financiera/económica y política.

El gobierno de George W. Bush no tuvo más opción que rescatar la economía de la ruina total con una legislación de emergencia apoyada por la mayoría de un Congreso demócrata y por ambos candidatos a la presidencia. Los republicanos en la Cámara Baja, dieron su apoyo al proyecto después de muchas deliberaciones y dudas, aunque el desastre es el resultado y producto de 8 años de doctrina republicana. Después de intensas negociaciones en las cuales se involucró Bush directamente, los responsables del fracaso financiero, decidieron dar curso al proyecto de salvataje de la economía en ruinas. Las políticas erróneas han colapsado.

La bancarrota total del sistema se expresa en los altos niveles de desempleo nunca vistos desde la depresión económica de los años ´30, en la incertidumbre que ello produce en torno al futuro de la educación y el sistema de salud, del sistema de ahorros y previsional y en las posibilidades de retiro temprano; en el congelamiento de los créditos bancarios y la baja del dólar; todo ello ha sumido a los estadounidenses en la desesperación y desconfianza en el gobierno de Washington; la falta de moral y ética en Wall Street, han convertido a la economía más poderosa del mundo en un lamentable ejemplo de lo que ocurre cuando el Mercado es el único árbitro de la vida económica, arrastrando a toda una sociedad a la debacle.

A esas alturas, el colapso mundial del sistema financiero era inevitable. La dependencia sistémica ha obligado a los Mercados de Europa y Asia a intervenir también rápidamente para evitar una recesión (por no decir ‘depresión´Guiño global.

La situación exterior

No es prometedora. La guerra de Bush en Irak continúa desangrando a este país en todo sentido y no hay esperanzas de una resolución cercana. La (hasta ahora) olvidada guerra en Afganistán es testigo del resurgimiento del Taliban y de Al Qaeda, que, contando con apoyo desde un Pakistán (con capacidad nuclear al igual que su vecino, India) cada vez más inestable, ha logrado reactivar conflictos no resueltos en un país sumido en la miseria y el subdesarrollo y dividido por lealtades tribales y étnicas.

¿Qué busca Rusia?

Y suma y sigue, porque no hay que olvidarse de los apetitos de dominación del "oso ruso" que quedaron más que claros con la invasión a Georgia; ¿qué pretende Rusia en la región? ¿Cuál será su relación con los países miembros de la ex Unión Soviética que ambicionan una democracia anhelada y merecida, como Ucrania por ejemplo? ¿Cómo será la relación de Rusia con países como Venezuela que sostiene una política exterior hostil hacia EEUU y del cual puede obtener abastecimiento de petróleo y posicionamiento militar en América del Sur? ¿Cuál es el futuro de las relaciones de Rusia con Irán que tiene claras ambiciones nucleares y es el enemigo declarado de Israel en la región y contra el cual su presidente Mahmoud Ahjamedinejad ha jurado exterminación absoluta?

¡Mirar a Putin en los ojos (como dijera Bush que había hecho), es definitivamente insuficiente como método para una política exterior con el "oso ruso"!

¡Para qué decir del desafío que representa China como potencia mundial a nivel económico, político y militar!

El escenario futuro

Cualquiera de los dos presidenciables tendrá que enfrentar esta realidad y resolver desafíos, construir posibilidades y lidiar con la incertidumbre de manera eficiente y con un estilo de liderazgo que le dé seguridad a los EEUU y al mundo entero en lo táctico y en lo estratégico. El próximo 4 de noviembre, el pueblo estadounidense decidirá si el populismo retórico y militarista de McCain o la cautela realista y prudente de Obama serán las que conduzcan las políticas domésticas e internacionales de EEUU, que necesita más que nunca, reposicionarse a nivel mundial como líder económico, político y militar contando con el respeto y la confianza de su pueblo y de las naciones del planeta.

Por: Ingrid E. Hecker Perry

A poco más de dos semanas de las elecciones presidenciales, el ambiente político/económico en los EEUU es de fluidez, incertidumbre y temor. Ambos candidatos intentan proyectar una imagen futura de prosperidad, seguridad y protección de la clase media estadounidense que es, en buenas cuentas, la que decidirá la elección del 4 de noviembre de 2008. Pero lo cierto es que cualquiera sea la persona que asuma la presidencia en Enero del 2009, se encontrará con una realidad de extrema complejidad en el ámbito doméstico y en el internacional. Las diferencias entre el republicano John McCain y el demócrata Barak Obama serán contundentes y definitivas para los destinos del pueblo de este país y para el mundo entero, en especial para la convulsionada región del Medio Oriente.

La situación económica

La implosión del modelo económico neo-liberal de mercado ha demostrado un fracaso a nivel mundial, haciendo necesaria la intervención reguladora (y salvadora en todos los casos) de los Estados de Estados Unidos, Europa y Asia; sumiendo a los republicanos conservadores de esta país, en una contradicción vital en torno a su ideología de la "mano invisible, no intervencionista" (y todopoderosa) del mercado.

Recurrir a lo que se ha dado en llamar -por estos lados- un "capitalismo socialista" (¡!) es para los sectores más reaccionarios de este país, una aberración insoportable; los demócratas en el Congreso son acusados de prácticas ‘socialistas´, en donde existe sólo un intento por salvar al estadounidense promedio de la total hecatombe financiera/económica y política.

El gobierno de George W. Bush no tuvo más opción que rescatar la economía de la ruina total con una legislación de emergencia apoyada por la mayoría de un Congreso demócrata y por ambos candidatos a la presidencia. Los republicanos en la Cámara Baja, dieron su apoyo al proyecto después de muchas deliberaciones y dudas, aunque el desastre es el resultado y producto de 8 años de doctrina republicana. Después de intensas negociaciones en las cuales se involucró Bush directamente, los responsables del fracaso financiero, decidieron dar curso al proyecto de salvataje de la economía en ruinas. Las políticas erróneas han colapsado.

La bancarrota total del sistema se expresa en los altos niveles de desempleo nunca vistos desde la depresión económica de los años ´30, en la incertidumbre que ello produce en torno al futuro de la educación y el sistema de salud, del sistema de ahorros y previsional y en las posibilidades de retiro temprano; en el congelamiento de los créditos bancarios y la baja del dólar; todo ello ha sumido a los estadounidenses en la desesperación y desconfianza en el gobierno de Washington; la falta de moral y ética en Wall Street, han convertido a la economía más poderosa del mundo en un lamentable ejemplo de lo que ocurre cuando el Mercado es el único árbitro de la vida económica, arrastrando a toda una sociedad a la debacle.

A esas alturas, el colapso mundial del sistema financiero era inevitable. La dependencia sistémica ha obligado a los Mercados de Europa y Asia a intervenir también rápidamente para evitar una recesión (por no decir ‘depresión´Guiño global.

La situación exterior

No es prometedora. La guerra de Bush en Irak continúa desangrando a este país en todo sentido y no hay esperanzas de una resolución cercana. La (hasta ahora) olvidada guerra en Afganistán es testigo del resurgimiento del Taliban y de Al Qaeda, que, contando con apoyo desde un Pakistán (con capacidad nuclear al igual que su vecino, India) cada vez más inestable, ha logrado reactivar conflictos no resueltos en un país sumido en la miseria y el subdesarrollo y dividido por lealtades tribales y étnicas.

¿Qué busca Rusia?

Y suma y sigue, porque no hay que olvidarse de los apetitos de dominación del "oso ruso" que quedaron más que claros con la invasión a Georgia; ¿qué pretende Rusia en la región? ¿Cuál será su relación con los países miembros de la ex Unión Soviética que ambicionan una democracia anhelada y merecida, como Ucrania por ejemplo? ¿Cómo será la relación de Rusia con países como Venezuela que sostiene una política exterior hostil hacia EEUU y del cual puede obtener abastecimiento de petróleo y posicionamiento militar en América del Sur? ¿Cuál es el futuro de las relaciones de Rusia con Irán que tiene claras ambiciones nucleares y es el enemigo declarado de Israel en la región y contra el cual su presidente Mahmoud Ahjamedinejad ha jurado exterminación absoluta?

¡Mirar a Putin en los ojos (como dijera Bush que había hecho), es definitivamente insuficiente como método para una política exterior con el "oso ruso"!

¡Para qué decir del desafío que representa China como potencia mundial a nivel económico, político y militar!

El escenario futuro

Cualquiera de los dos presidenciables tendrá que enfrentar esta realidad y resolver desafíos, construir posibilidades y lidiar con la incertidumbre de manera eficiente y con un estilo de liderazgo que le dé seguridad a los EEUU y al mundo entero en lo táctico y en lo estratégico. El próximo 4 de noviembre, el pueblo estadounidense decidirá si el populismo retórico y militarista de McCain o la cautela realista y prudente de Obama serán las que conduzcan las políticas domésticas e internacionales de EEUU, que necesita más que nunca, reposicionarse a nivel mundial como líder económico, político y militar contando con el respeto y la confianza de su pueblo y de las naciones del planeta.


Publicado por Desconocido @ 15:22  | Articulos
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