viernes, 19 de septiembre de 2008
Cuando en Oviedo había rabinos
Hay un monumento que indica donde comenzaba el barrio judío. / MARIO ROJAS
En Oviedo no quedan vestigios de su pasado judío, ni sinagogas ni edificios civiles, sólo documentación histórica que prueba que en el siglo XIII llegó a haber, al menos, 40 familias que profesaban esta religión intramuros. Los que vivían fuera eran difíciles de contabilizar. Herreros, zapateros, cambistas, cuchilleros, carniceros y médicos, los había de todas las profesiones porque, como defiende Jimena García Herrero, historiadora y miembro de la Comunidad Israelita del Principado, era una verdadera aljama, una comunidad con su rabino y su juez, con todo lo necesario para vivir.
Con este pasado, aunque ya borrado de las calles en lo que a restos se refiere, Oviedo ingresó en la Red de Juderías de España. Este año asumió la presidencia de este grupo de 21 localidades, que mantendrá hasta julio de 2009. De momento, ha traído su cultura, en forma de una feria del libro, el concierto Mediterránea y una exposición sobre el vino.
Pero quizás no sean muchos los que sepan que, un día, en la Edad Media, los judíos vivían en el entorno del edificio actual de la Audiencia. A finales del siglo XIII, posiblemente la época de mayor esplendor de la comunidad judía de Oviedo, aparecieron unas ordenanzas que dictaban la separación de los judíos que vivían dentro del recinto amurallado. Estos no podían asentarse donde se les antojase, sino en un barrio específico. Según el historiador Juan Uría, su zona -por llamarlo de algún modo- era muy reducida, se extendía desde la Puerta del Castillo -hoy recordada con un hito frente al edificio de Telefónica- hasta la calle de San Juan. Por tanto, sólo dos manzanas, donde en aquel entonces residían unas 40 familias.
Tolivar Faes defendía una extensión mucho mayor, hasta la calle Altamirano con Rúa. Y Jimena García Herrero es todavía más generosa en sus estudios. Se basa en las ordenanzas que decían que tenían que vivir entre la Puerta del Castillo -hoy Porlier- y la Puerta Nueva de Socastiello -donde hoy se levanta el Ayuntamiento-. Sin embargo, explica, «o podemos saber el número concreto, porque fuera de la muralla podían vivir donde querían. Todos los investigadores de la Historia de Asturias dicen que, a finales del siglo XIII, hubo una gran expansión fuera de las murallas». Precisamente, muy cerca, donde hoy se erige el Campoamor, hubo un cementerio, hoy también recordado con una placa en la entrada trasera del teatro. Muchas de las lápidas funerarias llevaban inscritos nombres judíos.
Y una población importante tuvo que ser, dado que aparece citada en documentación de la época como una aljama, con su rabino y su juez. No era, por tanto, un simple barrio, aunque no tenía la importancia que alcanzaron las de Toledo y Sevilla.
Uno de los vestigios documentales que constata, según García Herrero, la importancia de la comunidad es, precisamente, la citada ordenanza que les obligaba a vivir en un lugar específico. «Tuvo que ser considerable la población para que unas ordenanzas se fijen en eso, y los establezcan en unos lugares». Los expedientes de limpieza de sangre, necesarios para ocupar cargos públicos y que demostraban que durante 7 generaciones no había habido judíos en la familia, dan fe de su presencia en Oviedo. O los que regulaban el préstamo con interés, al que muchas personas de esta religión se dedicaban, y que el rey vetó a los cristianos en el siglo XIII.
Antisemitismo
Documentos como el Fuero de Oviedo de 1145 hacen suponer, dice la historiadora, que no todos los habitantes de la ciudad eran cristianos. Había conversos y, por supuesto, judíos. Entre ellos, Mari Xabi, converso que llevaba las finanzas del rey. Otros nombres del pasado judío de la ciudad son el carnicero Johan (Juan) Bono, el alfayate Pedro Franco, el zapatero Don Tomas, el cambista Adán Giráldez o el médico Yusaf. La lista es más larga. «Lo que es evidente es que si había una aljama a finales del siglo XIII, tenía que haber de todas las profesiones».
Gentes de clase media, comerciantes y, también, pobres. Aunque estos no aparecen en los anales. No importa su religión, son los grandes olvidados de la historia. De extracción más modesta o más adinerados, aunque en la ciudad «no constan grandes matanzas», sí sufrieron las oleadas de antisemitismo que se reprodujeron en diferentes épocas. Por ejemplo, en el siglo XIV el obispo Gutierre de Toledo dictó una serie de anatemas contra los judíos. Les prohibió ocupar cargos públicos o mantener relación social con los cristianos: no podían ir a entierros, celebraciones o bodas. Posiblemente hubo un malestar generalizado entre ellos, que les llevó a convertirse aunque mantuvieran sus ritos y costumbres, o a dejar la ciudad para ir a poblaciones más pequeñas. Enrique II utilizó el antisemitismo en la guerra contra su hermano Pedro: le acusaba de beneficiar a los judíos. Y así, con estas presiones, la comunidad sefardí se fue apagando.
http://www.elcomerciodigital.com/oviedo/20080915/oviedo/cuando-oviedo-habia-rabinos-20080915.html

 


3 OPINIONES
16/Sep/2008 | 20:48:10

Abraham Ezrá

Si es cierto que existen judíos en Sefarad que apoyan a los que critican la recuperación de la memoria sefaradí en ese añorado país, que tanto nos olvidó, deberían ser incluso aislados por sus propias comunidades. Es una vergüenza. En Israel buscamos la huella judía, con todas las dificultades que ello entraña pero, ¿también en España hay quien hace críticas tan destructivas a labores tan importantes?. No puedo creer que existan judíos que apoyan a personas que hacen críticas destructivas e insultantes como la que aparece en este artículo, sin el más minimo respeto o educación. Para ser "erudito", como dice Don Quijote en su excelente apreciación que además comparto, digo pues que para ser "erudito" lo primero que hay que tener es educación para expresarse sin insultar ni agredir verbalmente, y segundo, tener valentía de dar la cara y defender sus hipótesis como tal, y POR ESCRITO, nada de chismorreos verbales calentando a la gente la cabeza pero sin sentar ciencia, que es por escrito como se hace y en revistas especializadas, que las hay, y no había visto ninguna critica de este tipo.
16/Sep/2008 | 13:37:41

Don Quijote

Decirle al gran Miguel de Cervantes que se le ve un poco acalorado por un artículo correctísimo donde no pone nada más que la verdad. Es una pena que todavía existan personas que traten de renegar de la encomiable acción de Oviedo, recordando una parte de su memoria histórica, quizá por el mero hecho de haberse visto excluído de la organización de todas esas acciones o con un aparente interés muy personal en esto y haber quedado relegado. ¿Puede ser ese el motivo de tan acalorada acusación contra la memoria judía ovetense?. Hablemos desde la objetividad y lo que hace Oviedo está bien hecho. ¿O debería olvidar que tuvo una comunidad judía en su seno por el mero hecho de que no cuenta con una lapidita funeraria escrita en hebreo?. No, el olvido es lo que nos aboca a un futuro aún más incierto. La memoria siempre es positiva si, como en Oviedo, se trata adecuadamente. Estos "críticos" son los mismos que critican a Oviedo con fiereza pero no la judería inventada de Toledo, donde hay sinagogas, pero ni una casa judía. Don Quijote.
15/Sep/2008 | 10:23:06

Miguel de Cervantes y Saavedra

Una vez más parece ser cierto que cuando una mentira se repite mil veces se trasforma en verdad. Pués no en éste caso va a ser que no, porque nadie se cree y a casi nadie le interesa además que en Oviedo haya existido ningún tipo de Juderia. Ni existe ningún tipo de resto o vestigio documentado, ni datos fidedignos, solamente pensamientos, ocurrencias, cosas que se "dicen" y ....ya está lo que conviene se cree y ....tira p´alante. Se "inventa" la casina del fontán para Sede de los "aficionados" que quieran reunirse y se sigue inventando todo lo que haga falta, así se llega hasta a la PRESIDENCIA de la red de juderias de España, situación única y excepcional que desprestigia a la Red pero como se paga la cuota aquí no pasa nada y todos miran para otro lado. Ahora se sigue inventando y dentro de nada apareceran los "restos" también inventados de una Sinagoga....si es necesaria llena de judios y con Rabino incluido, incluso vestido con sus atributos....lo que haga falta. Se ha perdido el sentido del ridiculo y la falsedad y mentira abunda por todas partes, ´quizás ésto no se puede limpiar por mucho agua que cada dia utilizen los de Focsa en "higienizar la Ciudad. Miguel de Cervantes y Saavedra

Publicado por Desconocido @ 18:13
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